Passer au contenu principal
Livraison rapide à 28$CA  La Terre est désormais notre seul actionnaire  
Lire notre Rapport d’avancement

Lire notre Rapport d’avancement

Notre Rapport d’avancement de 2025 explore toutes les nouvelles initiatives, parfois amusantes, parfois un peu étranges, que nous mettons en place pour réduire notre impact sur la Terre, notre unique actionnaire.

Découvrir

Livraison rapide à 22$CA

Livraison rapide à 22$CA

Les commandes sont expédiées dans un délai de 1 à 2 jours ouvrables et arrivent dans un délai de 3 à 5 jours ouvrables.

Les commandes sont emballées et expédiées dans un délai de 2 jours ouvrables. Les commandes passées pendant la fin de semaine ou les jours fériés sont traitées le jour ouvrable suivant.

En savoir plus

La Terre est désormais notre seul actionnaire

La Terre est désormais notre seul actionnaire

Si nous voulons préserver notre planète, sans parler de notre activité, nous devons tous agir dans la mesure de nos moyens. Voici ce que nous pouvons faire.

Lire la lettre d’Yvon

La frontera de la diversión y el sufrimiento

Chris Shalbot  /  19 févr. 2019  /  Community, Culture, Mountain Biking, Sports

El Sendero de la División Continental no es muy frecuentado, y casi nunca en bicicleta. La escarpada lejanía hace que el acceso sea complicado. Con esto en mente, Scott Rinckenberger, Justin Olsen y yo nos embarcamos por 11 días en nuestras bicis, pedaleando al noreste desde Chief Joseph Pass. Queríamos dar algo de luz sobre esta hermosa área.

La segunda sería nuestra noche más lujosa, con una cabaña con camas, una mesa, un fogón y la oportunidad de lavar nuestro equipo. Aún temprano en nuestro viaje, teníamos la exuberancia propia de mucha planificación y cuerpos semi-frescos. Teníamos la visión de un camino mucho más suave y placentero, escénicos paisajes alpinos, lluvias de meteoritos y asientos en primera fila para el eclipse solar. La realidad sería muy diferente.

Al planear este viaje queríamos comprometer lo menos posible de la experiencia sobre ruedas. La solución fue ubicar coolers sellados en diferentes etapas. Pedalearíamos dos o tres días, alcanzaríamos nuestro escondite, dejaríamos la basura y cargaríamos suficiente comida para llegar al siguiente puesto sin tanto peso. Incluso podríamos dejar un lente o un trípode, o baterías para cargar cámaras y teléfonos. Si teníamos una falla mecánica en el camino estaríamos equipados para reparaciones rápidas que durarían hasta la siguiente parada.

El camino era abrupto, rústico y remoto. Por momentos era más eficiente empujar las bicicletas y cuidar las piernas. Cuando cientos de árboles quemados se presentaban caídos en nuestro camino o el pasto a la altura de nuestras rodillas camuflaba la ruta, recurríamos a la asistencia de nuestro mapa para encontrar las direcciones generales del sendero.

Nuestra soledad en el descampado se quebraba de vez en cuando por un caminante o dos. Luego teníamos otros 65 o 80 kilómetros por delante sin ver un alma. Las conversaciones a veces eran solo un par de frases, usualmente sobre avistamientos de osos grizzly. “No” era siempre, afortunadamente, la respuesta de ambas partes. Nuestros únicos avistamientos de grizzlies ocurrieron antes del viaje, cuando estábamos escondiendo la comida. Tenían kilómetro para avanzar, y eso hicimos nosotros también.

Para el día cuatro o cinco encontramos nuestro ritmo. Descubrimos la forma más eficiente de empacar nuestras cosas y cada uno tenía sus tareas cuando llegábamos al campamento.  Cuando estás quemado por el esfuerzo, tus necesidades se hacen más simples: come, encuentra agua, descansa tu cuerpo. En nuestro último día, con las tricotas manchadas de polvo y sudor, nos reímos del valor que le dimos a lavar la ropa nueve días antes, cuando estábamos en la cabaña. Esa simpleza era la que estábamos buscando todo este tiempo.

La ironía, por supuesto, es que el mayor atractivo de senderos como este es también lo que los pone en peligro. Ellos nos proveen de la simpleza y la soledad que buscamos, pero carecen de las voces y los recursos necesarios para mantenerlos abiertos al público. Hay un balance en todo esto. Conservar no debe significar nunca poner un pie sobre algo. Puede venir simplemente de usar senderos como este de una forma respetuosa, alentando a otros a hacer lo mismo y usando tu voz para proteger estos remotos pero increíbles lugares.

Esta historia apareció originalmente en evo.com.

Patagonia Ironclad Guarantee Icon

Nous garantissons tous les produits que nous fabriquons.

Voir la Garantie Ironclad
Patagonia Ironclad Guarantee Icon

Nous assumons la responsabilité de notre impact.

Découvrir notre empreinte carbone
Patagonia Ironclad Guarantee Icon

Nous soutenons l'activisme de terrain.

Consulter Patagonia Action Works
Patagonia Ironclad Guarantee Icon

Nous reversons nos bénéfices à la planète.

Lire notre engagement
Recherches fréquentes